NACIONES UNIDAS, 31 mar (NNN-UNIS) -- Dos miembros del contingente indonesio de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL) perdieron la vida el lunes por la mañana tras una explosión que impactó un convoy logístico de la misión cerca de Bani Hayyan, en el Sector Este del sur del Líbano, en un nuevo episodio de violencia contra el personal de paz desplegado en la zona.
Según informó la Misión de las Naciones Unidas sobre el terreno, el artefacto explosivo destruyó el vehículo blindado en el que circulaban los efectivos, causando también heridas a otros dos cascos azules, uno de ellos en estado grave. El origen de la explosión no ha sido determinado y se ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del ataque.
Este incidente se produce apenas horas después de otro ataque mortal registrado durante el fin de semana, cuando un soldado indonesio de la UNIFIL falleció y otro resultó gravemente herido tras una explosión dentro de una base de la misión en Ett Taibe, también en el Sector Este. Con estos sucesos, suman tres cascos azules fallecidos y tres heridos —dos de ellos de gravedad— en atentados contra la fuerza de paz cuya autoría permanece sin esclarecer.
"Nadie debería perder la vida jamás al servicio de la causa de la paz", declaró la UNIFIL en un comunicado oficial, al tiempo que expresó sus más sentidas condolencias a las familias de los fallecidos y al Gobierno de Indonesia por la pérdida de sus efectivos.
El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix, condenó en los términos más enérgicos lo que calificó como "incidentes inaceptables" y subrayó que los cascos azules nunca deben ser objeto de ataques deliberados. "Todos los actos que pongan en peligro a las fuerzas de paz deben cesar. Todos los actores deben cumplir con sus obligaciones de garantizar la seguridad de las fuerzas de paz en todo momento", afirmó el alto funcionario.
Pese a las extremadamente peligrosas condiciones de seguridad en el sur del Líbano, donde se suceden las escaramuzas entre el Ejército de Israel y la guerrilla de Hezbolá, los cascos azules de la UNIFIL permanecen sobre el terreno cumpliendo con el mandato conferido por el Consejo de Seguridad. "Los hombres y mujeres de UNIFIL demuestran un coraje y un compromiso extraordinarios para avanzar en la paz y la seguridad internacionales lejos de su hogar", destacó Lacroix, quien reiteró el llamamiento del Secretario General a todas las partes para que cesen los combates de inmediato.
"La plena aplicación de la resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad por ambas partes es la única vía para una solución duradera al conflicto", concluyó el subsecretario general.
Cabe recordar que la UNIFIL es una misión de mantenimiento de la paz creada por el Consejo de Seguridad de la ONU en 1978, tras la invasión israelí del sur del Líbano. Su mandato original era confirmar la retirada israelí, restaurar la paz y la seguridad internacionales y ayudar al Gobierno libanés a restablecer su autoridad en la zona.
Tras la guerra entre Israel y Hezbolá en 2006, el Consejo de Seguridad amplió sus funciones mediante la Resolución 1701, otorgándole la tarea de monitorear el cese de las hostilidades, acompañar y apoyar a las fuerzas armadas libanesas en su despliegue en el sur del país, y garantizar que no haya presencia armada no autorizada al sur del río Litani. -- NNN-UNIS